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La revolución de 1989




En 1989, la acumulación de energías llegó al punto necesario para el estallido revolucionario (la revolución de 1989). En Alemania Oriental, la evidente pérdida de apoyo soviético a los dirigentes comunistas locales, les enfrentó a una movilización popular que, a diferencia de ocasiones anteriores, no fue reprimida, y cuya fuerza mediática, simbolizada en los martillazos de la multitud festiva derribando el Muro de Berlín llegó a los receptores de televisión de todo el mundo. Los hechos más violentes tuvieron lugar en Rumania, donde la represión fue más dura por la resistencia a abandonar el poder por parte de Nicolae Ceausescu (el dirigente más autónomo del bloque del este, que hasta entonces gozaba de una especial consideración de mediador ante los occidentales) que fue fusilado sumariamente en lo que igualmente fueron otras imágenes mundialmente difundidas. Las relaciones entre los dos bloques evidenciaron el final de la Guerra fría por la victoria del occidental, con hitos como la Cumbre de Malta (2 y 3 de diciembre de 1989) y la Carta de París (19-21 de noviembre de 1990).

Fin de la Historia o Choque de civilizaciones





Choque de civilizaciones es el nombre que recibe una teoría acerca de las relaciones internacionales. Tal como se conoce hoy en día, fue formulada en un artículo de Samuel Huntington publicado en la revista estadounidense Foreign Affairs en 1993, y transformado posteriormente en un libro en 1996. Huntington se ha inspirado en las tésis de diversos historiadores, sociólogos y antropólogos, sobre todo de los textos de Arnold J. Toynbee y Carroll Quigley. En base en la descripción de esos autores y con fundamento en la distribución de las grandes religiones describe la existencia actual de nueve civilizaciones: subsahariana, latinoamericana, sínica, hindú, budista, nipona, occidental, ortodoxa e islámica. Para él, durante la guerra fría los países se relacionaban con las dos superpotencias como aliados, satélites, clientes, neutrales o no alineados, sin embargo, después de la guerra fría Huntington pensaba que los países se relacionarían como Estados miembro de cada civilización, como estados centrales, países aislados, países escindidos o países desgarrados. Para Huntington las relaciones entre civilizaciones variarán normalmente de lo distante a lo violento, situándose la mayoría de las veces entre ambos extremos, siendo la confianza y la amistad raras. Desde la publicación del libro, el debate sobre las hipótesis de Huntington habían girado en torno a la discusión y el debate político más que a las evidencias empíricas, no obstante, en un estudio de la Universidad de Stanford se ha observado que comportamientos de internet en el intercambio de correos electrónicos muestran tendencias a conformar las grandes agrupaciones correspondientes a las civilizaciones descritas por Huntington. Diversos autores han criticado las tesis de Huntington, en su base o también por detalles concretos. Sobresalen aquellas críticas que han formulado el diálogo entre civilizaciones y la alianza de civilizaciones, pues piensan que la mayor parte de la humanidad prefiere coexistir amigablemente.

El despertar de China




El despertar de China Se atribuye a Napoleón la frase dejad que China duerma, cuando China despierte... el mundo temblará.89 Si el "despertar" de China se ha venido produciendo desde la Revolución, su impacto en el mundo no se produjo decisivamente hasta finales del siglo XX, y bajo criterios muy distintos a los del maoísmo. La República Popular venía transformándose desde el proceso a la denominada banda de los cuatro que siguió a la muerte de Mao Tsé-Tung (1976). Se produjo una apertura en el régimen comunista chino, que bajo el liderazgo de Deng Xiaoping y su política de un país, dos sistemas, intentó la empresa de generar una economía de mercado sin sacrificar el régimen político comunista de partido único, cuyo carácter totalitario quedó evidenciado con la represión de las protestas de la Plaza de Tian'anmen de 1989. El continuado crecimiento económico ha convertido a China en una potencia de cada vez mayor importancia. Los productos chinos cada vez tienen mayor presencia en el comercio internacional, así como sus inversiones, orientadas sobre todo a la búsqueda de materias primas y recursos energéticos por todo el mundo; aunque su papel en el sistema financiero y monetario internacional es mucho menor. La tecnología china ha permitido colocar en órbita a su propio taikonauta (2003). El alcance de su creciente capacidad militar es una incógnita que aún no ha sido puesta a prueba, pero su presencia en el concierto internacional quedó evidenciada de forma clara desde la recuperación de Hong Kong (1997) y Macao (1999).

El mundo posterior al 11-S




El mundo posterior al 11-S[editar] Perspectiva desde la Estatua de la Libertad hacia las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York, en el momento del atentado. Los atentados que llevó a cabo Al Qaeda (una enigmática red de terrorismo islamista organizada por el millonario saudí Osama Bin Laden) contra las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001, y la reacción estadounidense posterior, liderada por el presidente George W. Bush (guerra de Afganistán y guerra de Irak), evidenciaron la existencia de un nuevo tipo de conflicto global que Samuel Huntington había previamente denominado con el término choque de civilizaciones (teoría construida en polémica con Francis Fukuyama, quien había proclamado, en los tiempos de la caída de la Unión Soviética, que la historia tendía ineludiblemente hacia sistemas liberales, y que cuando estos se conseguían, estábamos ante el Fin de la Historia). Los atentados evidenciaron la vulnerabilidad del sistema occidental ante los grupos con voluntad de utilizar en su contra las posibilidades que una sociedad abierta les permitía, y lo contradictorio de reaccionar con la restricción de las libertades (Acta Patriótica) o la criminalización social de las minorías islámicas, prácticas que de haberse llevado a un extremo habrían constituido el éxito más claro de los agresores.94 La reacción exterior, más allá de su éxito o fracaso relativo, demostró la gigantesca capacidad de respuesta de Estados Unidos y la solidez de su alianza con un gran número de países (OTAN, Japón, gobiernos de los países islámicos denominados moderados -monarquías del Golfo Pérsico, Marruecos, Jordania, Pakistán-), al tiempo que Rusia y China evitan comprometerse y algunos países del denominado eje del mal efectuaban acercamientos a Occidente (Libia, Siria).95 No obstante, las divisiones existentes en la vasta coalición pro-occidental se expresaron en la diferente actitud de cada uno de los países aliados de Estados Unidos: divergencia entre la opinión pública y los gobiernos, sobre todo en los países musulmanes (que al cabo de los años -a comienzos de 2011- llevó al estallido de revueltas simultáneas en los países árabes cuestionando la estabilidad de un gran número de regímenes autoritarios que los países occidentales consideraban valiosos contra el islamismo radical);96 resistencia de Francia y Alemania (denominados vieja Europa frente a la nueva Europa de los aliados más firmes de Estados Unidos -los antiguos países comunistas del Este de Europa, la España de José María Aznar y la Italia de Berlusconi-) a implicarse en la guerra de Iraq, o la salida de las tropas españolas (tras el atentado del 11 de marzo de 2004 y la inmediata victoria electoral de José Luis Rodríguez Zapatero). Tampoco dentro de los mismos Estados Unidos la posiciones eran unánimes, sobre todo tras no encontrarse las armas de destrucción masiva que se había afirmado que poseía Saddam Husein (hecho que se había aducido como casus belli para el ataque preventivo, algo característico de la Doctrina Bush) y otros escándalos (torturas en la prisión de Abu Ghraib y detención sin plazo ni juicio de los denominados combatientes ilegales en el centro de detención de Guantánamo, que Barack Obama -primer presidente negro de los Estados Unidos, 2009- se ha comprometido a cerrar). El predominio de Estados Unidos, única superpotencia de la escena internacional tras la desaparición de la Unión Soviética, se ve contestado, al menos nominalmente, por las declaraciones en favor de un mundo multipolar en vez de unipolar.97 En eso suelen coincidir, aunque en muy distintos términos, desde la postura común de la política exterior de la Unión Europea hasta la más agresiva del Irán de Mahmud Ahmadineyad (expresión del islamismo radical) o la Venezuela de Hugo Chávez (y otros líderes americanos que en algunos casos reciben la denominación de indigenistas -Evo Morales en Bolivia-). La crisis económica de 2008 (denominada como Gran Recesión), que surgió como consecuencia del estallido de una burbuja financiera-inmmobiliaria, ha puesto en cuestión las bases del sistema financiero internacional y desatado el temor a una profunda recesión que cuestione la continuidad del sistema capitalista y el propio sistema democrático, identificados ambos en lo que se ha llegado a denominar capitalismo democrático;98 y no solo del concepto de Estado nacional, cuestionado desde hacía tiempo, sino del de integración supranacional, evidenciada la grave vulnerabilidad de la Eurozona a la crisis monetaria de 2010,99 agravada en los meses siguientes con las sucesivas crisis de la deuda soberana de los países periféricos. Durante el año 2011 se produjeron revueltas populares con características innovadoras en los países árabes (Primavera Árabe), simultáneamente al surgimiento de nuevos movimientos sociales en los países más desarrollados (indignados en España, occupy Wall Street en Estados Unidos, etc.); todos ellos caracterizados por su impacto viral en las redes sociales y medios de comunicación junto a la ocupación física de espacios públicos emblemáticos.100 El paso del tiempo demostrará si la historiografía futura entiende la evolución histórica de los últimos o próximos años (caída de la Unión Soviética, atentado contra las Torres Gemelas, u otros hechos que estén por producirse) como el desarrollo de las mismas características propias de toda la Edad Contemporánea, o como una nueva época completamente distinta que justifique una nueva periodización de la historia o una renovación metodológica; aunque mientras los hechos y procesos están en curso, tales tareas no corresponden a la historiografía, sino a la prospectiva.

El Poder Mediático




¿Por qué el poder mediático tiene como tarea construir al sujeto-otro, impotente, que “se cree todo”, sometido a los poderes fácticos hegemónicos y a los monopolios de la información? Un análisis del valor de la subjetividad de las personas y de cómo este empodera a los medios de comunicación. ra ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos… Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias, afirmaba el periodista e historiador Ryszard Kapuscinski. Esa opinión, plena de humanismo, casi queda fuera del juego en un mundo donde priman aplastantes consorcios mediáticos y formadores de opinión empeñados en legitimarse, sin otra preocupación que abarrotar bolsillos y egotecas. “Tenemos un sistema que es amnésico, que sólo vive con la rapidez, y que además es puramente coral. Usted verá las mismas imágenes, los mismos análisis. Entonces, para qué sirven esa cantidad de medios, si en realidad es la misma canción”, graficó el director de la revista mensual Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet. Las trasnacionales mediáticas y sus repetidoras nacionales hacen lo indecible por legitimar el supuesto valor del tener por encima del ser, lejos de contribuir a esclarecer, a reafirmar identidades o aunar esfuerzos a favor del bien común. Idiotizar parece ser la meta de los aparatos ideológicos de la globalización de matriz neoliberal, como los calificó Ramonet. Parajes turbios del entramado social y escenas grotescas y plenas de morbo obran como reservorio de donde los vasallos de los magnates de la comunicación sacan la materia prima para hilvanar historias con las cuales atraen al gran público. Telenovelas, reality show, talking show, y tablazos de todo tipo, por sólo citar algunos, son una invitación directa a enajenarse de las causas que impulsan los problemas apremiantes de la comunidad y a disfrutar sin recato del dolor ajeno. “Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante”, explicó Kapuscinski. Desde entonces, el concepto de hecho noticioso se distorsionó y ganó terreno la reproducción de discursos que expropian la posibilidad de la palabra a los condenados en la escala de valores sacralizada por el poder mediático. Rasgo distintivo de esta época es el endurecimiento del discurso de la exclusión, con la creación de héroes y antihéroes, la criminalización de lugares y personas, y la violación del derecho a la privacidad. La impunidad prima en la actuación de estos difundidores de verdades únicas, cuyos agentes pagados persiguen la posible noticia, sin revelar las condiciones estructurales que explican, más allá del hecho, el drama de los actores sociales involucrados. Los más afectados en este maremoto de informaciones y mensajes publicitarios, que circulan junto a los eslóganes de la democracia y de la libertad de expresión, son los pobres y entre ellos, de manera particular, las mujeres, indígenas, jóvenes y negros. La estrategia ahora no es ocultarlos, sino reforzar su presunta condición de víctimas de un sistema que los redujo a estereotipos o simples representaciones de ignorante, maloliente, violento o productor de violencia, asociado a los diversos eslabones de la cadena delictiva. Tal imaginario actúa como resorte del miedo, con lo cual posibilita justificar políticas represivas y la opresión. Los medios de comunicación globalizados son la expresión más visible de una estructura de desigualdad que muestra sin recato el rostro más feo de la discriminación por razones de sexo, orientación sexual, edad, raza, credo político o religioso. Como si no bastara, éstos acuñaron hace mucho el modo en que las personas deben vestir, mantener sus cuerpos, el cabello, oler y hasta andar, a despecho de la heterogeneidad impuesta por la madre naturaleza. Salirse de la regla implica una condena directa al patíbulo de los cuestionamientos y hasta al rechazo. Por ende, a pagar el doble para avanzar hacia las metas personales. La mercantilización de los medios está a la orden. Todo cuanto puede hacerse por ganar es poco, en desmedro de la cacareada objetividad o de análisis más reposados de lo que acontece para incentivar el pensamiento a la búsqueda de soluciones a los problemas de la comunidad. Crisis del periodismo A juicio de los especialistas, el periodismo está en crisis y muchos periodistas adolecen de una falta de identidad terrible, en gran medida debido a la crisis económica producida por la pérdida de credibilidad que enfrentan los medios concentrados. Mantener el lugar alcanzado en la nómina de una empresa de renombre o al menos, bien pagada, obliga de forma constante a hacer concesiones y poco importa lo que pueda impactar el resultado final del trabajo, para bien de la sociedad, si arranca el aplauso de los contratistas. El imaginario que condena a muchos y enaltece a unos pocos triunfadores, de bolsillos llenos y presencia ceñida al parámetro hollywoodense, es afianzado con la complicidad de los medios y aquellos que venden su intelecto al mejor postor. Estos promueven lecturas únicas, despojadas de historicidad, donde los villanos y sus víctimas pueden diferenciarse sin gran esfuerzo ante determinadas situaciones, e incitan a amar con la misma crudeza que mueven al odio, incluso contra quienes ayer trataban como amigos. La inmediatez es enarbolada muchas veces como paliativo de la rigidez en las reflexiones y evaluaciones simplistas de hechos que, divorciados de otros que contribuyeron a desencadenarlos, poco responden a la necesidad de crear espacios de intelección más profundos. La batalla por democratizar la información suele entenderse como la lucha por romper con el oligopolio mediático, aunque cada vez son más los que abogan porque esta comprenda la búsqueda de alternativas reales a esa visión sesgada de la realidad. El malestar con los medios genera frustraciones, miedos, soledades, seres de cartón, atraídos por el consumo irrefrenable, sin parar mienten en la magnitud de sus recursos monetarios para hacer frente a la avalancha de cosas que los tientan en el mercado. Estos entes irreflexivos, egocéntricos, apáticos respecto de cuestiones medulares que atañen a sus congéneres, tienen un único sueño: entrar en la lista de los más ajustados al metamorfoseado concepto de modernidad vigente y convertirse en fetiche del resto, en modelo de turno. Mientras esta masa crece, atraída por los cantos de sirena de los edulcorados programas donde reverencian a un bailador de stripper devenido estrella de cine o donde un cantante bajo la ducha gana miles de dólares en un concurso para aficionados, otra buena parte cuestiona. La incredulidad está en juego, pero sobrevive, a pesar de las series plagadas de mujeres de belleza artificial, maquilladas y peinadas hasta para dormir, luciendo atuendos fastuosos durante el día, en casas que parecen salas de exhibición de opciones decorativas y jamás hogares. Los inconformes polemizan ante tanta sangre y lágrimas bañando la pantalla, tanta publicidad insustancial, tanto sexo signado por lo animal sin dosis de espiritualidad, y tanto fetiche inalcanzable para seres de carne y hueso, de mundos diversos, desde todos los ángulos. Para algunos resulta incuestionable el derecho a hacerle el juego a esta estrategia de domesticación, mas cabe escuchar a quienes alertan del gusto creciente por lo banal debido a la incidencia de las corporaciones mediáticas, garantes del debatible “entretenimiento”. Esta industria, razonada para crear adicción, creó códigos y signos que ejercen una suerte de imperio y restan al gusto individual la libertad para elegir. La inocencia está descartada. Lo que llaman “guerra mediática” no es capricho de políticos trasnochados o de intelectuales bohemios empeñados en inventar novedades. Los adictos a ciertos programas televisivos, publicaciones o páginas en internet de dudosa reputación sobrepasan la media en cualquier parte. Quizás, sin darse cuenta de que son víctimas de lo que por cultura llega bajo el manto de la amplitud de horizontes regalada por los canales de la comunicación contemporáneos. En este amanecer de siglo, en el cual el pensamiento personal y el social surgen y dependen cada vez más del funcionamiento de los medios, múltiples mensajes transmitidos por éstos violan los derechos humanos. Mecanismos sutiles mal disfrazan la matriz patriarcal de la mirada única extendida: adultos poseedores de razón y jóvenes descarriados, mujer sujeta de goce para el macho, masculinidad sinónimo de fuerza y virilidad, jamás de delicadeza; pobres igual a marginalidad y violencia, en fin… La satanización de las protestas populares, de líderes políticos y otros; la deformación de hechos noticiosos, y la manipulación de la jerarquía en la escala informativa, distinguen a este modo de concebir la comunicación. Para sus artífices, son meras trivialidades las masacres étnicas, el deceso diario de miles de personas por hambre o enfermedades curables, o el ametrallamiento de poblaciones enteras bajo cuestionables ideales democráticos. La crisis del modelo occidental de desarrollo impuesto y sus detonantes –la climática, energética, hídrica, medioambiental, económica y otras– poco importan a estos pulpos de la comunicación, y cuando son abordadas, la superficialidad reina. Tal estado de hecho mantiene vivo el debate entre derechos humanos y comunicación, el cual alude a una relación cultural, porque ronda en lo esencial la polémica entre inclusión y exclusión. El surgimiento de nuevas televisoras, radiodifusoras, productoras de cine, proyectos editoriales y otros; así como la elaboración de nuevas leyes sobre políticas de comunicación, apenas son pasos hacia la solución de esta problemática. Es válido el derecho a la comunicación, pero esta debe estar dotada de contenido y es allí donde las cosas se complican, por la ligazón del tema a la disputa entre los diferentes proyectos sociales que pretenden conquistar hegemonía. La solución de este diferendo, signado por un colosal componente político e ideológico, definirá quienes quedarán incluidos y quienes perderán espacio en medio de la inconformidad reinante con el desempeño de los medios, considera la investigadora peruana Rossana Reguillo. Esta insatisfacción responde en buena medida al modo en que la mayoría de ellos aviva la sensación de que cuanto ocurre responde a un orden natural inalterable y que, por mucho que hagamos, el deterioro social seguirá cuesta abajo. Los medios son las bombas que explotan y matan al enemigo político, pero también a los inocentes, mediante la manipulación de la información y a través del silencio, la censura y la propaganda, tendientes a crear dudas, temores y zozobras. Las enseñanzas de cómo se prepara desde estos medios el terreno para justificar una guerra fueron constantes en este siglo y revelaron el incalculable potencial de la información para arrastrar a un conflicto. En igual medida, demostraron la capacidad de la prensa y agentes publicitarios para usar la verdad, en menoscabo de sí y a riesgo de la credibilidad, tan reverenciada en el discurso. El totalitarismo de los medios condiciona a veces la actuación de los gobernantes, y los negados a seguir esta corriente terminan descuartizados o cuando menos tambaleantes ante la opinión popular, tras recias campañas que ponen en entredicho sus consideraciones y trayectorias como personas. En el desenfreno noticioso de cada día, que lejos de informar desinforma por exceso, la tendencia es hacer invisibles o criminalizar de igual modo a los movimientos sociales populares y a los líderes de sus luchas. La progresiva concentración de los medios, a partir de la absorción de los más débiles –como en la Bella époque de fines del XIX– y su proclividad a transformar noticias en mercancías, expresan el importante espacio alcanzado por la comunicación en el ámbito económico. De esta forma, se acrecienta la alienación del carácter social que debe adoptar la actividad informativa, con lo cual se resquebraja aún más la diversidad e independencia de las fuentes de información. La coincidencia de intereses entre los más poderosos también estableció una suerte de consenso mediático, cimiento de lo que motivara al ensayista y poeta uruguayo Eduardo Galeano a distinguir esta etapa como la de la “macdonalización del pensamiento”. La uniformidad en los modos de decir y de fomentar opiniones distingue a la potente maquinaria propagandística que en esta era mediática procura apagar los vestigios de las culturas locales y amenaza la supervivencia hasta de numerosos idiomas ancestrales. Razones para la esperanza El apego a las reglas del espectáculo está en el sustrato del arraigo obtenido por los pulpos mediáticos en esta batalla de símbolos, cuyos creadores e instigadores tal vez nunca previeron reacciones tan adversas a las constatadas por la red de redes en el último decenio. En ese sentido destacaron las blogoguerras o insurrecciones mediáticas contra el proyecto estadunidense de crear un Área de Libre Comercio en las Américas, los tratados bilaterales llamados eufemísticamente de libre comercio y el golpe de Estado en Honduras (2009). La acción resuelta de movimientos sociales e individuos aislados contra el poder de los medios en este siglo creció en el entorno de la globalización neoliberal, en la misma medida en que la comunicación devino un renglón de punta de la economía a escala internacional. Esto último, emparentado con los intereses de las trasnacionales y de otros grupos de notable fuerza, indujo a muchos a cuestionarse si el antes identificado como “cuarto poder” superó las débiles barreras que lo separaban de los primeros escaños. Los medios funcionan como el principal partido articulador de las clases dominantes y, cuando ceden una brecha a voces críticas o sectores subalternos, los tergiversan de manera sistemática. Cuestiones como éstas, denunciadas en varios foros internacionales, impulsaron la creación de fuentes de información alternativas orientadas a rescatar la heterogeneidad cultural, lingüística y mediática. En América Latina, en particular, batieron palmas la creación del canal multinacional Telesur (con sede en Caracas y corresponsalías en buena parte del mundo) y el surgimiento del Sistema de Radiodifusoras Culturales Indigenistas, en la región purépecha de Michoacán, México. Propuestas como éstas, inclusivas e interactivas por esencia, estimulan la participación ciudadana en los debates actuales, el aprecio a las peculiaridades de las culturales locales y la aceptación de las diferencias a partir del reconocimiento a la diversidad social. De eso se trata la otra comunicación, como la denominan algunos entendidos, que crece al calor de la resistencia al modelo impuesto por el capital en sintonía con los dictados de sus organismos financieros. Contrario a lo previsto, internet y otras tecnologías de la comunicación devinieron búmeran para sus creadores, porque posibilitaron dialogar directamente con productores independientes, alfabetizadores mediáticos, defensores del software libre u observatorios de diversa índole. Esto incidió en el proceso de recomposición gradual de las formas organizativas de los actores sociales y en la conformación de redes de carácter regional, interesadas en potenciar propuestas transformadoras. El imperativo de recuperar la palabra como arma cobró fuerza en esa coyuntura, que exigió y/o animó a muchas y muchos a convertirse en suerte de maestros también de la escritura. Si antes ser periodista era pertenecer a un selecto club de hacedores de palabra o una suerte de identidad, la profesión ganó otro sentido con la proliferación de espacios donde cualquiera puede exhibir su pluma fácil. El cambio radical en el plano de la comunicación redobló el desafío para los encargados de ejercer esta disciplina científica. Sin embargo, su misión sigue siendo la definida por Kapuscinski: más que pisar cucarachas, prender la luz, para que la gente vea cómo éstas corren a ocultarse. 
 Isabel Soto Mayedo


Invención de la maquina de vapor


En la máquina de vapor se basa la Primera Revolución Industrial que, desde fines del siglo XVIII en Inglaterra y hasta casi mediados del siglo XIX, aceleró portentosamente el desarrollo económico de muchos de los principales países de la Europa Occidental y de los Estados Unidos. Solo en la interfase que medió entre 1890 y 1930 la máquina a vapor impulsada por hulla dejó lugar a otros motores de combustión interna: aquellos impulsados por hidrocarburos derivados del petróleo. Muchos han sido los autores que han intentado determinar la fecha de la invención de la máquina de vapor atribuyéndola a tal o cual inventor; intento que había sido en vano, ya que la historia de su desarrollo estaba plagada de nombres propios. Desde la recopilación de Herón hasta la sofisticada máquina de James Watt, son multitud las mejoras que en Inglaterra y especialmente en el contexto de una incipiente Revolución Industrial en los siglos XVII y XVIII condujeron sin solución de continuidad desde los rudimentarios primeros aparatos sin aplicación práctica a la invención del motor universal que llegó a implantarse en todas las industrias y a utilizarse en el transporte, desplazando los tradicionales motores, como el animal de tiro, el molino o la propia fuerza del hombre. Jerónimo de Ayanz y Beaumont, militar, pintor, cosmógrafo y músico, pero, sobre todo, inventor español registró en 1606 la primera patente de una máquina de vapor moderna, por lo que se le puede atribuir la invención de la máquina de vapor. El hecho de que el conocimiento de esta patente sea bastante reciente hace que este dato lo desconozca la gran mayoría de la gente.

La luz y el misterio de las catedrales

Las catedrales de España son los templos católicos donde el obispo diocesano tiene su sede, su cátedra, y que están situados en territorio español. Son parte del Patrimonio Histórico Español y poseen gran valor histórico, religioso y arquitectónico. Durante siglos, conformaron las ciudades convirtiéndose en su referente. Así se señala en el Plan Nacional de Catedrales que pretende proteger y conservar 96 templos, entre catedrales, concatedrales, antiguas catedrales y una iglesia significativa: la Sagrada Familia de Barcelona. Estos templos tienen grandes dimensiones y precisaron enormes recursos para su construcción. Habitualmente su edificación se extendió a varios siglos, por lo que suelen ser el resultado de distintas épocas y estilos arquitectónicos. El comienzo de la construcción se hacía por la cabecera del templo y se consagraba el altar mayor para la celebración del culto. Después se continuaba con el crucero y las naves. Así los estilos más tardíos (barroco y neoclásico) se desarrollaron con la edificación muy avanzada, y dada la necesidad de mantener el estilo arquitectónico del proyecto primitivo, los arquitectos de los estilos tardíos las ampliaron diseñando estancias completas y fachadas nuevas, para proyectar con mayor libertad y sin condicionantes. La construcción se financiaba bien con recursos de la diócesis a través del cabildo, o con recursos del obispo, o con aportaciones reales o con donaciones de los fieles. Por tanto a mayor diócesis y más significación de la ciudad correspondía habitualmente una catedral más importante.

Las claves del románico

Románico español, Románico hispánico o Románico peninsular son denominaciones bibliográficas para designar la división espacial del arte Románico que corresponde a los reinos hispano-cristianos de la Península Ibérica en los siglos XI y XII. No obstante, sus rasgos estilísticos son en lo esencial comunes con el Románico europeo, y en lo particular diferenciados entre las distintas zonas en que suele subdividirse. La mitad sur de la Península carece de arte Románico, dado que se mantuvo bajo el dominio musulmán (arte andalusí). El Románico de la zona central de la Península es escaso y tardío, sin prácticamente presencia al sur del Ebro y el Tajo; siendo el tercio norte peninsular la zona donde se concentran los edificios románicos. En atención al hecho de que el Románico se introduce en la Península de Este a Oeste, a efectos de su estudio, la delimitación regional se hace siguiendo la misma dirección: en "reinos orientales" (los reinos o territorios pirenaicos: Románico catalán, Románico aragonés y Románico navarro), y "reinos occidentales" (Románico castellano-leonés, Románico asturiano, Románico gallego y Románico portugués). El primer Románico o Románico lombardo tiene sobre todo presencia en Cataluña, mientras que el Románico pleno se difundió a partir de las fundaciones de la orden de Cluny siguiendo el eje del Camino de Santiago. El Tardorrománico se prolonga en el siglo XIII, especialmente en construcciones rurales.






La batalla por la economía mundial






La batalla por la economía mundial 6 capitulos de 1 hora cada uno.

No en vano suele considerarse a la economía como una ciencia lúgubre, pues la mayoría de los progresos importantes en esta materia han sido alentados en las épocas de crisis, donde los errores han sido puestos de manifiesto. Normalmente, en las crisis económicas importantes suele sentarse un serio precedente, donde se refutan teorías económicas, ganan fuerza otras y se descubren los errores cometidos con anterioridad. En la conocida "época dorada del capitalismo" (1945-1973) acaecieron 30 años de ininterrumpido y vigoroso crecimiento con políticas keynesianas. No obstante, a partir de la primera crisis del petróleo (1973) el Titanic keynesiano se dió de bruces con su primer iceberg: la estanflación. John Maynard Keynes había postulado que la inflación y el desempleo eran mutuamente excluyentes; no podían coexistir. Sin embargo, el desempleo con inflación, estanflación, fue una cruda realidad a partir de 1973. El Titanic se derrumbó. A partir de entonces, la economía mundial cambió paulatinamente a una economía más liberal, con especial influencia del Premio Nobel Milton Friedman. Los bancos centrales de todo el mundo empezaron a aplicar la política monetarista de Friedman, con el objeto de controlar la inflación y lograr la denominada "estabilidad de precios". Sin embargo, en 2008, la crisis hipotecaria estadounidense, demostró que el nuevo barco construido no fue mucho mejor que el keynesiano. ¿Qué hacer entonces para impedir que no vuelvan a reaparecer las crisis recurrentes? ¿En el S.XXI no está todavía depurada la teoría económica lo suficiente como para lograr una economía boyante de crecimiento cuasieterno? ¿Quién habrá ganado la batalla? ¿Cuál será la nueva corriente de pensamiento económico preponderante? Juzguen por si mismos.



Clase magistral de economía del D. Julián Pavón



Lección  magistral de D. Julián Pavón en  el acto de entrega de diplomas a los titulados en la escuela superior de ingenieros industriales de la Universidad Politécnica de Madrid.

Alberto Garzón (diputado y economista) Conferencia en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de Granada

Alberto Garzón (diputado y economista) Conferencia en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de Granada








Curso urgente de política para gente decente

Curso urgente de política para gente decente- Juan Carlos Monedero



Tiempos de inquietud social, donde gente de todas las edades ve amenazada la democracia mientras palabras como «injusticia» o «impunidad» se convierten en cotidianas. Gente que sale a manifestarse, que participa en plataformas, una ciudadanía indignada y exigente que se niega a que la resignación triunfe. Una desbordante energía que no encuentra cómo salir de la fragmentación y convertirse en voluntad política de transformación.

Conferencia de economía del Presidente Rafael Correa en la Universidad Técnica de Berlín

Conferencia del presidente y economista Rafael Correa, (Caminos para la salir de la Crisis) en la Universidad Técnica de Berlin



Conferencia del presidente y economista Rafael Correa dónde habla sobre el momento económico de Latinoamerica y sobre la historia de las crisis latinoamericanas así como Europa está pasando por lo mismo y están cometiendo los mismos errores para tratar de salir de la misma.

Historia del arte universal

La historia del arte es una disciplina de las ciencias sociales que estudia la evolución del arte a través del tiempo.
Entendido como cualquier actividad o producto realizado por el ser humano con finalidad estética o comunicativa, a través del que expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, el arte emplea diversos recursos, como los plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos. La historia del arte, como disciplina académica y entorno institucional (museos, mercado del arte, departamentos universitarios, producciones editoriales) se suele restringir a las denominadas artes visuales o plásticas (esencialmente a pintura, escultura y arquitectura), mientras que otras artes son más específicamente objeto de estudio de otras disciplinas claramente delimitadas, como la historia de la literatura o la historia de la música, siendo todas ellas objeto de atención por la denominada historia de la cultura o historia cultural, junto con las historias sectoriales enfocadas a otras manifestaciones del pensamiento, como la historia de la ciencia, la historia de la filosofía o la historia de las religiones. Campos de conocimiento estrechamente relacionados con la historia del arte son la estética y la teoría del arte. 

La historia no contada de los EEUU

La historia no contada de EEUU es un programa de televisión dirigido por Oliver Stone dedicado a la Historia de EE.UU.. Representa una nueva visión del Imperio Americano desde la Segunda Guerra Mundial, habla de Stalin, Henry Wallace y sobre los soviéticos. Fue emitido en España por la 2 de Televisión Española en octubre de 2013.






Oliver Stone - La historia no contada de Estados Unidos 01 - La II Guerra Mundial
Oliver Stone - La historia no contada de Estados Unidos 02 - Roosevelt, Truman y Wallace
Oliver Stone - La historia no contada de Estados Unidos 03 - La bomba
Oliver Stone - La historia no contada de Estados Unidos 04 - La Guerra Fría: 1945 - 1950
Oliver Stone - La historia no contada de Estados Unidos 05 - Años 50: Eisenhower, la bomba y el Tercer mundo
Oliver Stone - La historia no contada de Estados Unidos 06 - JFK: Al borde del abismo
Oliver Stone - La historia no contada de Estados Unidos 07 - Johnson, Nixon y Vietnam: Un revés del destino
Oliver Stone - La historia no contada de Estados Unidos 08 - Reagan, Gorbachov y el tercer mundo: El ascenso de la derecha
Oliver Stone - La historia no contada de Estados Unidos 09 - Bush y Clinton: El triunfalismo americano y el nuevo orden mundial
Oliver Stone - La historia no contada de Estados Unidos 10 - Bush y Obama: La era del terror

Mentira la verdad

Mentira la verdad es un programa de televisión argentino de 2011 emitido por el canal Encuentro. La producción estuvo a cargo de la emisora y Mulata Films, mientras que el filósofo argentino Darío Sztajnszrajber fue el conductor. Su primera temporada de trece episodios se transmitió en 2011. El contenido del programa versa sobre la filosofía y en cada capítulo se aborda una diferente problemática de esta disciplina. El eslogan «filosofía a martillazos» en palabras de Sztanszrajber «desmontar todos los conceptos que están demasiado instituidos y gobiernan nuestras vidas. No es fácil tomar conceptos y darles otra perspectiva si no es con un golpe que te tenés que pegar en la mente».






La filosofía/El orden/Dios/La amistad/Modernidad/Lo real/Lo humano/La belleza/Identidad/Felicidad/La historia/El amor


Filosofía aquí y ahora (Especiales)

Filosofía aquí y ahora es un programa de televisión argentino conducido por José Pablo Feinmann que comenzó a emitirse en el año 2008. Cada capítulo busca tratar, de forma clara y didáctica, temas relativos a la filosofía. Esto se hace tanto desde el análisis de algún filósofo u obra en particular como desde la interpretación de hechos (por ejemplo, Auschwitz) a base de las distintas teorías filosóficas. Las ilustraciones son realizadas por el dibujante Miguel Rep.

Especiales

Capítulo Título
1 Literatura y política - Jean Paul Sartre
2 Literatura y política - Germán Oesterheld
3 Literatura y política - Rodolfo Walsh
4 Guerra del Paraguay - Un genocidio latinoamericano
5 Guerra del Paraguay - La causa del librecambio
6 Guerra del Paraguay - La batalla de Curupaytí
7 Guerra del Paraguay - La triple infamia
8 Pensadores - Raúl Scalabrini Ortíz
9 Pensadores - Milciades Peña
10 Pensadores - John William Cooke
11 Pensadores - David Viñas
12 Islam y Occidente - La beligerancia de Dios
13 Islam y Occidente - Los textos sagrados

Filosofía aquí y ahora (Temp.5)

Filosofía aquí y ahora es un programa de televisión argentino conducido por José Pablo Feinmann que comenzó a emitirse en el año 2008. Cada capítulo busca tratar, de forma clara y didáctica, temas relativos a la filosofía. Esto se hace tanto desde el análisis de algún filósofo u obra en particular como desde la interpretación de hechos (por ejemplo, Auschwitz) a base de las distintas teorías filosóficas. Las ilustraciones son realizadas por el dibujante Miguel Rep. 

Quinta Temporada


Capítulo Título
52 Dios y los derechos humanos
53 Satanás y los derechos humanos
54 Teoría de la violencia
55 Colonialismo y violencia
56 El antisemitismo
57 Pensar Auschwitz
58 Los intelectuales y el poder
59 Propaganda política y derechos humanos
60 Las revoluciones socialistas en el siglo XX
61 La doctrina de la seguridad nacional
62 Terrorismo de Estado en la Argentina
63 ESMA: ontología del campo de concentración
64 Guerrilla, terrorismo y derechos humanos